domingo, 28 de agosto de 2011

¿Lista de boda, número de cuenta o regalo?

Buenos días nuestros querid@s seguidores,


hoy volvemos a la carga con uno de esos post con caracter más bien informativo.
Últimamente, con el tema de las confirmaciones, cada vez más gente nos pregunta si tenemos lista de bodas o vamos a dar el número de cuenta o preferimos regalo.
Pues bien, he aquí nuestra respuesta:
Las listas de bodas están muy bien cuando, a partir de la boda, comienzas a vivir en pareja y estás con casa nueva y sin amueblar. Nosotros llevamos ya más de 3 años viviendo juntos y por tanto la casa la tenemos bastante completa. Además, los que nos habéis visitado ya en nuestra humilde morada, sabéis que no es excesivamente grande y ya no tenemos sitio donde ir metiendo las cosas amén que cada vez que decimos que deberíamos comprarnos algo, a los pocos días, cualquiera de nuestras madres nos sorprende trayéndonos lo que hemos dicho que necesitábamos.
Últimamente, cada vez más, está de moda meter en el sobre con la invitación un número de cuenta en el que ingresar el dinero que se piensa regalar a los novios. En nuestro caso hemos decidido no hacerlo porque tampoco queremos obligar a la gente a que nos dé dinero, ya que hay muchas personas que prefieren dar un regalo.
Entonces, qué preferimos nosotros? Sinceramente, lo que mejor nos viene es el dinero, no nos vamos a engañar, pero si alguien, por el motivo que sea, se siente más cómodo haciéndonos un regalo nos parece perfecto.
Ahora bien, los que os decantáis por darnos dinero, os damos las dos opciones, si preferís ingresarnos el dinero en la cuenta, nosotros os facilitaremos el número encantados y si por el contrario os resulta más cómodo darnos el sobrecito el día de la boda, pues también.


Bueno, espero que este post os sirva de ayuda :)


Besos!!!


P.D.- ya sólo quedan 41 días, jejejeje.

viernes, 19 de agosto de 2011

50 días y bajando...

Pues sí, ya sólo quedan 50 días para el día B. La verdad es que en verano con las vacaciones y jornadas intensivas el tiempo parece que pasa más rápido :)

El novio respira algo más tranquilo porque parece que finalmente no tendrá su tan temida despedida de soltero vasca y casi todos nos habéis confirmado ya vuestra asistencia.
Los que finalmente no vais a poder venir, tranquilos que ya os invitaremos a unas cañas, aunque se os echará en falta...
Septiembre se presenta como un mes bastante movidito y, por si alguno se anima, que sepáis que el finde del 9 empiezan las fiestas y nosotros estaremos allí para inaugurarlas, jejejeje.
Por cierto, se siguen aceptando sugerencias sobre temas que os gustaría que tratásemos en el blog antes de la boda.

Salu2!!!!

viernes, 5 de agosto de 2011

Capítulo X: La despedida de soltería

Si revisamos con detenimiento la historia de la humanidad, observamos que hay muchos individuos que aspiran al premio a la ocurrencia más absurda, pero si hay alguién que merece el honor de ser sodomizado usando para ello a una familia numerosa de erizos con las puas envenenadas, es el que inventó las despedidas de soltero.

A tí, amante de las juergas alcohólicas cuyo único fin es putear al que se va a casar ¿De qué vas? ¿Qué infancia traumática te ha hecho desear que otro haga el ridículo más espantoso para que tú disfrutes? Piénsalo friamente, alguien asi necesita de tratamiento psicológico urgente... eres un sádico de libro. Para ser feliz necesitas ver a alguien que consideras amigo tuyo disfrazado de enfermera cachonda poniendo "inyecciones de amor" a todo el que ose pasearse por la plaza mayor... ¿y todavía crees que gozas de una buena salud mental? No se macho... cómprate un perro, haz yoga, haz un viaje a un destino exótico o ponte hasta el ojete de sustancias psicotrópicas, lo que sea que te ayude a abrir los ojos porque estás enfermo y necesitas ayuda, lamentablemente yo no soy médico y carezco por completo de esa habilidad social llamada diplomacia, así que lo único que puedo administrarte es un par de buenas hostias.

Aparte de los claros problemas mentales de la gente que disfruta con este tipo de espectáculo dantesco, también existe la dimensión social del problema, bueno social lo que se dice social, es más bien tribal e incluso primitiva, tiene que ver con nuestra desenfrenada pasión por los ritos iniciáticos y sobretodo por un principio que une a toda la humanidad, es el axioma de "si la torta no te la pegas tú... te partes la caja." Explico mi teoría a continuación con un ejemplo, hago anotaciones entre paréntesis.

España profunda, 20:35 hora zulú, grupo de amigos reunido.

- Chicos, Manolito se casa... tenemos que hacer algo (Este es el macho alfa, que ve como uno de los miembros de su manada huye y hay que aplicarle el ritual iniciático)
- Eso eso... ¡Hay que putearle bien! (Este simplemente es el miembro gilipollas de la manada)
- ¡Lo tengo! Lo emborrachamos, lo disfrazamos de Pamela Anderson con unas buenas tetazas y un flotador colorao y lo dejamos inconsciente en una playa.
- Buena idea, pero mejor lo disfrazamos de golfa y le colamos en el puti... seguro que el alcalde le tira los trastos. (Observad que ambas ideas son horribles pero como dice el axioma... si la torta no te la pegas tú, te partes la caja)

Todo este fenómeno de los rituales iniciáticos crea algo que yo denomino "La bola de la venganza", como siempre, os lo ilustro a continuación. Tú, como miembro sumiso de la manada, aceptas el ritual y pasas la vergüenza, peeeero, en fondo de tu subconsciente queda un poso en el cual comienza a fermentar la venganza y en cuanto alguien cercano decide pasar por la vicaría... ese sentimiento vengativo te domina por completo y quieres hacer pasar a ese pobre ser humano cercano a ti por un castigo igual o peor que el tuyo. De ese modo la bola de la venganza va bajando la colina y haciéndose cada vez más y más grande, por eso si alguién se niega a sufrir este escarnio público, la masa embrutecida monta en cólera porque no puede acceder a su tan ansiada venganza.

En resumen, las despedidas de soltero son una estupidez como un piano y todos aquellos que osan llevarlas a cabo son una panda de enfermos mentales y de homínidos venidos a menos, así que dejad de tocarme los cojones porque no pienso hacer el ridículo para que paséis un buen rato.