Hola a todos,
Los bodorrios, ese universo paralelo en el que algunos se sienten como pez en el agua y otros nos sentimos como psicópatas asesinos sedientos de sangre, los amantes de estos eventos sociales tienen una colección de frases geniales que siempre sueltan en tan magnos eventos.
1- "Qué más te da si sólo es un día": Intentaré responder a esto de forma educada...ummm... a tomar por saco, no soy capaz de responder con educación ¡Qué una boda sólo dura un día! ¡Y una mierda como el sombrero de un picador! Cada vez que tengo enlace a la vista me tiro meses sin cambiar de tema.
2- "Si te lo vas a pasar muy bien": Al final de la noche y tras beberte hasta el agua de los floreros te lo pasas bien, pero si ponemos en la balanza el sufrimiento que supone asistir a una boda y el rato de ocio, el sufrimiento gana por goleada.
3- "Ya verás, casarte es lo mejor que puedes hacer": Estoy de acuerdo con esa afirmación, pero ¿Qué cojones tiene que ver el matrimonio con esta fiesta que hace gala de una ostentación que roza (y en ocasiones supera) lo obsceno? A ver si a la gente se le mete en la cabeza que los que odiamos las bodas no tenemos nada en contra del matrimonio, que lo que nos fastidia es tener que disfrazarnos.
4- "Te invitan a comer y encima te quejas": ¿Te invitan a comer en las bodas? Que yo sepa cuando vas a una boda estás "obligado" a hacer un regalito a la feliz pareja, ergo estás pagando tu comida y bebida además te toca abonar el modelito y en ocasiones el hotel en el que duermes la mona, recibir una invitación de boda es peor que recibir una multa de tráfico.
5- "Para un día que te puedes arreglar y lucirte": Entiendo que en el complejo mundo femenino lo de lucir modelo, peinado y maquillaje es lo más chachi piruli del universo y puede que tú, lectora femenina, que luces tus mejores galas y te sientes como una chica Bond durante unas horas goces el momento con locura, pero yo estoy exactamente igual de guapo que los otros cien hombres del bodorrio. Vosotras os vestís, nosotros nos uniformamos.
6- "No te quejes, que tus zapatos no tienen tacón": Sé que esto que voy a decir a continuación va a provocar la ira de muchas pero que yo sepa nadie te ha colocado una pistola en la sien para que te pongas unos tacones imposibles, si tu vanidad te empuja a ponerte unos zapatos que te provocan unos dolores insoportables y lesiones irreversibles la culpa no es de esta sociedad superficial y desde luego tampoco es culpa mia y sería un detalle por tu parte que sufrieras tu idiotez en silencio.
7- "¿Y vosotros para cuándo?": Afortunadamente de esta ya me he librado. Toda la gente que ha pasado por un bodorrio está deseando que los demás lo hagan... será que mal de muchos consuelo de tontos. Yo suelo decir "ni se te ocurra casarte porque seguro que me toca venir", cuando lo digo sonrien y piensan que soy un capullo, en este tipo de eventos la sinceridad no gusta.
8-"Qué guapa va la novia" y segundos más tarde "Madre mía ¿Has visto que culo más gordo le hace el vestido?": Creo que no es tan dificil entender que me importa un bledo como vaya la novia o el novio o el cura, no me puede importar menos el vestuario de los demás, por cierto, me parece de bastante mal gusto ponerte a despellejar a la novia en el día más feliz de su vida... y luego el superficial soy yo.
En resumen, si a ti te gustan las bodas... me parece estupendo, vívelas con intensidad, tírate meses buscando modelito, ponte la corbata en la cabeza y grita a pleno pulmón lo de ¡Viva los novios!, pero por lo que más quieras, no intentes convencerme de que las bodas molan.
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lunes, 5 de septiembre de 2011
sábado, 16 de octubre de 2010
Capítulo 1: La Tradición
El pueblo soberano ha hablado y ha decidido dar a caña a los bodorrios, luego os extraña que triunfe Sálvame... sinceramente me ha sorprendido el resultado, os creía más interesados en lo último en tiaras o en consejos sobre como convertir tu bodorrio en un éxito social, sin embargo habéis preferido leer mis desvaríos... pues allá vamos, cuarto y mitad de desvarío para el personal. Evidentemente lo de criticar a las bodas requiere varios capítulos, hoy hablaremos de las tradiciones.
En los albores de la humanidad, cuando apenas éramos una panda de simios venidos a más se encontraron dos antepasados nuestros y tuvieron esta conversación.
-Hola Mono
-¿Qué pasa Monkey?
-Pues nada, aquí haciendo un poco el tonto, me he colocado bajo los pies unas piedras afiladísimas, me he atado una liana al cuello que me impide respirar con normalidad y me he aplicado un ungüento que atrae a los depredadores.
-Eso no parece una gran idea... ¿No te produce un dolor indescriptible y reduce tu esperanza de vida?
-Sí Mono... pero estoy divino de la muerte y la supervivencia está sobrevalorada.
-Ahora que lo dices Monkey, esa expresión en tu cara de dolor infinito te da un cierto atractivo... esto podría triunfar.
-Lo dudo, porque como bien dices va en contra de toda lógica y es una estupidez del tamaño de un mamut.
-Tranquilo Monkey, tengo un plan infalible, haremos que todo el mundo haga la misma estupidez que tú, así nadie se burlará de ti y podrás lucir tu nuevo estilo sin temor a represalias.
-Pero Mono... ¿Cómo piensas conseguir que todos los simios hagan algo que no tiene sentido?
-Muy fácil, a todo aquel que se niegue a llevar el "Look Monkey"le llamaremos soso, asocial, antipático, outsider y le castigaremos al rechazo social más absoluto.
-Ummm muy cruel pero efectivo ¿Tendremos que poner un nombre a tu idea?
-Claro que sí Monkey, lo llamaremos "tradición".
Y así queridos lectores surgió la primera tradición, un conjunto de reglas sociales que nos obligan a hacer cosas que desafían a la lógica y/o a hacer el ridículo más espantoso. Hablando en plata, podemos definir tradición como la estupidez que se perpetúa en el tiempo y los bodorrios son el caldo de cultivo perfecto para que las estupideces crezcan, se reproduzcan y se perpetúen.
Hay que disfrazarse de forma ridícula para la ocasión, hay que gastarse una pasta indecente, se desperdicia un montón de arroz que haría una gran labor social en forma de paella o risotto, tienes a tus amigos/as durante meses pensando en como putearte, tienes que soportar a todo el mundo metiendo las narices en tus asuntos y para colmo de males tienes que aguantarlo todo con la mejor de tus sonrisas y encima agradecerles el mal rato que te hacen pasar. ¿Tiene sentido? Ninguno ¿Desafía a la lógica? Por supuesto, pero la tradición es lo que tiene, te atrapa en sus garras y no te queda más remedio que callarte, porque como te atrevas a abrir la boca puede que se ofenda alguien y eso es mucho más importante que tu propia dignidad.
Una cosa que se merece un capítulo aparte en esto de la tradiciones es el protocolo, si los tradicionales son la gente que venera las estupideces longevas, los del protocolo son los talibanes de la estupidez. Según el protocolo usar el cubierto incorrecto o interrumpir el baile de los novios cinco segundos antes de su conclusión son faltas merecedoras de la pena capital, sin embargo, levantarte en mitad de la cena borracho como una cuba con la corbata en la cabeza y gritar a pleno pulmón "¡Viva los novios! ¡Qué se besen! ¡Con lengua hombreeeee!" es un acto de lo más simpático. Si aplicarán con rigor esa escala de valores de la que hacen gala, al individuo que se atreva a hacer eso habría que sodomizarle con una bombona de butano.
Lo que hace felices a los frikis de las bodas a mi me hunde en la más profunda de las depresiones, así que supongo que tengo un año por delante en el que debo defenderme como gato panza arriba para llegar al equilibrio deseado y que las malditas tradiciones no me fastidien la fiesta.
Saludos cordiales y feliz bodorrio.
En los albores de la humanidad, cuando apenas éramos una panda de simios venidos a más se encontraron dos antepasados nuestros y tuvieron esta conversación.
-Hola Mono
-¿Qué pasa Monkey?
-Pues nada, aquí haciendo un poco el tonto, me he colocado bajo los pies unas piedras afiladísimas, me he atado una liana al cuello que me impide respirar con normalidad y me he aplicado un ungüento que atrae a los depredadores.
-Eso no parece una gran idea... ¿No te produce un dolor indescriptible y reduce tu esperanza de vida?
-Sí Mono... pero estoy divino de la muerte y la supervivencia está sobrevalorada.
-Ahora que lo dices Monkey, esa expresión en tu cara de dolor infinito te da un cierto atractivo... esto podría triunfar.
-Lo dudo, porque como bien dices va en contra de toda lógica y es una estupidez del tamaño de un mamut.
-Tranquilo Monkey, tengo un plan infalible, haremos que todo el mundo haga la misma estupidez que tú, así nadie se burlará de ti y podrás lucir tu nuevo estilo sin temor a represalias.
-Pero Mono... ¿Cómo piensas conseguir que todos los simios hagan algo que no tiene sentido?
-Muy fácil, a todo aquel que se niegue a llevar el "Look Monkey"le llamaremos soso, asocial, antipático, outsider y le castigaremos al rechazo social más absoluto.
-Ummm muy cruel pero efectivo ¿Tendremos que poner un nombre a tu idea?
-Claro que sí Monkey, lo llamaremos "tradición".
Y así queridos lectores surgió la primera tradición, un conjunto de reglas sociales que nos obligan a hacer cosas que desafían a la lógica y/o a hacer el ridículo más espantoso. Hablando en plata, podemos definir tradición como la estupidez que se perpetúa en el tiempo y los bodorrios son el caldo de cultivo perfecto para que las estupideces crezcan, se reproduzcan y se perpetúen.
Hay que disfrazarse de forma ridícula para la ocasión, hay que gastarse una pasta indecente, se desperdicia un montón de arroz que haría una gran labor social en forma de paella o risotto, tienes a tus amigos/as durante meses pensando en como putearte, tienes que soportar a todo el mundo metiendo las narices en tus asuntos y para colmo de males tienes que aguantarlo todo con la mejor de tus sonrisas y encima agradecerles el mal rato que te hacen pasar. ¿Tiene sentido? Ninguno ¿Desafía a la lógica? Por supuesto, pero la tradición es lo que tiene, te atrapa en sus garras y no te queda más remedio que callarte, porque como te atrevas a abrir la boca puede que se ofenda alguien y eso es mucho más importante que tu propia dignidad.
Una cosa que se merece un capítulo aparte en esto de la tradiciones es el protocolo, si los tradicionales son la gente que venera las estupideces longevas, los del protocolo son los talibanes de la estupidez. Según el protocolo usar el cubierto incorrecto o interrumpir el baile de los novios cinco segundos antes de su conclusión son faltas merecedoras de la pena capital, sin embargo, levantarte en mitad de la cena borracho como una cuba con la corbata en la cabeza y gritar a pleno pulmón "¡Viva los novios! ¡Qué se besen! ¡Con lengua hombreeeee!" es un acto de lo más simpático. Si aplicarán con rigor esa escala de valores de la que hacen gala, al individuo que se atreva a hacer eso habría que sodomizarle con una bombona de butano.
Lo que hace felices a los frikis de las bodas a mi me hunde en la más profunda de las depresiones, así que supongo que tengo un año por delante en el que debo defenderme como gato panza arriba para llegar al equilibrio deseado y que las malditas tradiciones no me fastidien la fiesta.
Saludos cordiales y feliz bodorrio.
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